Dieta y guía nutricional para fortalecer, limpiar y curar hígado

El hígado es un órgano fundamental para la salud general del ser humano, desempeña múltiples funciones en el cuerpo entre las cuales destacan la depuración de toxinas, sintetiza proteínas plasmáticas, almacena vitaminas y glucógeno, depura sustancias tóxicas, grasas nocivas, etc., de la sangre, transformándolas en sustancias inofensivas.

Síntomas de un hígado débil o enfermo:

• Digestión deficiente, hinchazón (distensión) abdominal o nauseas especialmente después de comidas grasas.
• Abdomen abultado o sobrepeso.
• Estreñimiento frecuente, colon irritable, exceso de gases, mal aliento y/o lengua manchada.
• Depresión, fatigan cansancio excesivo, inestabilidad en el ánimo, falta de concentración, etc.
• Fiebre, alergias (asma, urticaria, erupciones, etc.), dolores de cabeza frecuentes, etc.
• Hipertensión, retención de líquidos, hipoglucemia.

Para una buena salud del hígado es básica una alimentación adecuada, ningún tratamiento para el hígado será 100% efectivo si no lo combinas con una dieta de calidad y con alimentos que le ayuden al hígado a estar fuerte y realizar sus funciones apropiadamente. En realidad, no importa tanto la cantidad del alimento que consume, sino el alimento que consume. Si come los alimentos que no son benéficos, el hígado los convertirá en grasas y además de debilitarse afectara la salud general del cuerpo.

A continuación te damos una guía nutricional de los alimentos que debes consumir y los que son apropiados para la salud y mantenimiento de tu hígado.

Alimentos para la salud hepática:

Los vegetales y las frutas crudas: son una verdadera medicina para el hígado, además de ayudar a mantenerlo en óptimas condiciones, lo vitalizan, depuran y ayudan a realizar sus funciones de forma eficiente. Loa vegetales los puedes consumir en ensaladas y jugos recién hechos para que las verduras conserven todas sus propiedades, tienes que procurar lavar siempre muy bien los vegetales y las frutas y, si los tomas cocidos deben ser al vapor. Es recomendable utilizar de preferencia alimentos orgánicos o ecológicos para evitar sobrecargar las funciones del hígado con sustancias tóxicas o dañinas. Por otro lado, una regla básica para aprovechar bien las frutas es comerlas solas sin combinarlas con otros alimentos. Las mejores verduras para la salud del hígado son la alcachofa, el betabel, la zanahoria y la cebolla.

Las frutas son excelentes para limpiar el hígado y vitalizarlo, sobre todo las frutas ricas en vitamina C, que son refrescantes para el hígado. El limón es una de las mejores frutas para fortalecer el hígado, así como el jugo de ciruela fresco, las nectarinas y el melón. Las frutas color naranja son ricas en folatos y son un elixir para el hígado, las naranjas, mandarinas, papaya, etc., son muy recomendables. Las frutas áidas como la piña, ciruelas, fresas, etc., también son de lo mejor para el hígado.

La levadura de cerveza, el alga espirulina y el aceite de oliva (extra virgen y prensado en frio) son complementos que ayudan a fortalecer y sanar el hígado.

Los cereales integrales son ricos en hidratos de carbono que le van de maravilla al hígado, así que en tu dieta es recomendable sustituir los cereales refinados por integrales.

Oleaginosas: son ricas en nutrientes y muy energéticas. Las nueces son un alimento muy nutritivo para el hígado, tiene grasas amigas pero deben comerse frescas y crudas. Evita las nueces caducas o muy expuestas al aire.

Alimentos nada recomendables para la salud del hígado:

Las carnes rojas, fritos y embutidos: debes evitarlos al máximo, bebe un jugo de vegetales frescos o un vaso de agua con un limón exprimido. No se debe comer la carne frita y evitar todos los embutidos (llenos de aditivos y sustancias tóxicas), debe cocinarse a la plancha y con muy poco aceite.

Azúcar blanca: este producto es muy nocivo para órganos y sistemas del cuerpo en general, debes evitarla y sustituirla mejor por miel de abeja o azúcar mascabado.  El hígado convierte el azúcar refinado en grasa y colesterol nocivo, y la grasa degenera órganos y tejidos y suele almacenarse en muslos, abdomen, glúteos, etc. Evita también todos los edulcorantes artificiales y azúcar “light”,  ya que son tóxicos para el hígado, desequilibran metabolismo y causan hipoglucemia y fatiga. Si tienes ganas de algo dulce, nada mejor que una fruta fresca e jugo o ensalada.

La leche de vaca y el alcohol deben evitarse, el alcohol seca al hígado y lo deteriora y degenera, causando múltiples enfermedades y desequilibrios.

Hierbas que fortalecen el hígado:

El cardo mariano, el diente de león y el te de boldo son las hierbas más populares como protectores hepáticos y estimuladores biliares. El  sauco tiene propiedades laxantes, purgantes y depurativas, es un excelente antiséptico, astringente y bactericida, es anti inflamatorio, resulta excelente para fortalecer y curar el hígado. El te de bardana es depurativo, disminuye congestiones e hinchazones, elimina toxinas por la piel y/o la orina, descongestiona ácido úrico y es muy útil para tratar afecciones hepáticas y biliares:

AYUNAS: El jugo de un limón rebajado en un infusión de cardo mariano. Beber lo más caliente que se pueda y no comer nada hasta que haya pasado media hora.

DESAYUNO: Tomar jugo de naranja con papaya y esperar 20 minutos  que se digieran bien las frutas. Luego, tomar avena con leche de soja y pan integral, o sándwich vegetariano.

COMIDA: escoger un platillo cocinado (como sopa o pescado) evitando los que no son recomendables. Acompañará el plato escogido con una ensalada o jugo de vegetales frescos. No se debe comer fruta ni bebidas dulces, recordar que esta combinación produce alcohol y daña el hígado. Se debe beber agua simple (una tacita) o jugo de vegetales para acompañar las comidas. Las infusiones se deben tomar 20 minutos después de haber comido.

CENA: ensalada de manzana con nueces y pasitas (granola) o taza de arroz integral con verduras al vapor o tacos o sándwich vegetariano.

Entre comidas: comer frutas o ensaladas de vegetales, evitar chatarra, enlatados, frutas en almíbar y condimentos fuertes, así como fritos, dulces y harinas refinadas.

Se debe beber un litro y medio de agua pura y medio litro de agua mineral para limpiar bien el hígado y mantenerle sano.

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