Beta-Caroteno y Salud

El beta-caroteno es una sustancia considerada como pro-vitamina A, ya que constituye precisamente el precursor inmediato de la misma. Junto al retinol y el retinal se erigen en los carotenoides naturales presentes en alimentos de origen vegetal. Esto lo diferencia de  la propia vitamina A, la cual se halla únicamente en fuentes animales.

FUENTES DISPONIBLES
Se lo encuentra en vegetales y frutas de color verde oscuro y amarillo anaranjado (zanahorias, rábanos, coliflor, calabaza, pimientos, perejil, espinaca, radicheta, nabo, damasco, melón, mango, achiote o urucú, etc). El beta caroteno que contienen los alimentos está formado por dos moléculas: el trans-beta-caroteno y el 9-cis-beta-caroteno, aunque la proporción de uno y otro varía de una fuente a otra.

A nivel farmacéutico existen comprimidos en forma de suplemento dietario que los contienen (los hay naturales y sintéticos). En las presentaciones comerciales, la forma natural se puede identificar porque la etiqueta indica: “de Dunaliela salina”, “de algas”, “de aceite de palma” o “beta caroteno natural”. La forma sintética se identifica simplemente como “beta-caroteno”. 

ACTIVIDAD EN EL ORGANISMO
El beta-caroteno una vez ingerido, se trasforma en vitamina A dentro del organismo, respondiendo a las necesidades del mismo. Trascurre por el torrente sanguíneo sin sufrir trasformaciones, siendo luego almacenado en los tejidos grasos del cuerpo, y posteriormente eliminado por orina. Se ha comprobado fehacientemente, que el beta-caroteno (en las dosis adecuadas) es un excelente captador de radicales libres, lo cual significa que cumple con funciones antioxidantes, evitando los procesos de deterioro y envejecimiento a nivel celular.

PATOLOGÍAS DONDE ACTÚA
Es un nutriente importante para la correcta visión, evitando la ceguera nocturna y demás problemas oculares.
Coadyuvante o auxiliar en procesos de acné y en úlceras gastroduodenales.
En las dosis adecuadas incrementa el sistema inmunológico y proporcionan resistencia a las infecciónes.
Protege contra la contaminación ambiental.
Necesario para la correcta cicatrización y mantenimiento del tejido epitelial, así como en el revestimiento de los pulmones y  bronquios
Muy utilizado como pigmentante, reforzando y realzando el normal color de la piel, en especial cuando se toma paralelamente sol.

ACTIVIDAD A NIVEL EPIDÉRMICO – BRONCEADO
En los últimos años, los daños causados por el sol en la piel han experimentado un notable aumento y la protección de las cremas solares debe ser reforzada con elementos naturales que actúen desde el interior del organismo, protegiendo la piel de la agresión. El consumo de alimentos y plantas medicinales con propiedades antioxidantes han demostrado su eficacia contra el envejecimiento cutáneo y los daños producidos por el sol. De hecho, y según demuestran estudios clínicos, la suplementación de la dieta, los preparados de beta-caroteno, aceites de borraja y onagra y la vitamina E, contribuyen a retrasar el envejecimiento cutáneo y a proteger la piel de los rayos ultravioleta.

En ese sentido, el beta-caroteno actúa destruyendo los radicales libres del oxígeno que resultan de la actividad oxidante de las radiaciones UV, por lo tanto, se convierte en un arma efectiva frente al envejecimiento cutáneo y la degeneración producida por la exposición a las radiaciones solares UVA y UVB.

Los preparados a base de betacaroteno, además de su acción fotoprotectora, proporcionan una coloración similar al bronceado en las capas superiores de la piel, sin necesidad de exponerse al sol, lo cual se logra mediante su mecanismo de eliminación a través de los poros. El betacaroteno mejora la tersura, brillo y color de piel, aumenta la inmunidad cutánea, contribuye a reducir los enrojecimientos o eritemas solares, especialmente en personas de piel clara. Las propiedades antioxidantes del betacaroteno pueden ser determinantes, incluso, para retrasar la aparición de tumores malignos de piel (melanoma) provocados por el exceso de radiación ultravioleta.

DOSIS DIARIA RECOMENDADA (DDR)
La dosis más frecuente de beta caroteno como suplemento es de 25.000 UI (15 mg) al día, aunque algunas personas llegan a tomar hasta 100.000 UI (60 mg) al día. Por lo general una dieta bien balanceada suple las necesidades diarias de esta sustancia, debiéndose tomar la misma en condicones de deficiencia nutricional y para reforzar aparatos orgánicos que puedan requerir una suplementación extra.

TENER EN CUENTA
Al igual que el resto de las vitaminas, el beta-caroteno es termolábil (se descompone con las altas o bajas temperaturas). En caso que quiera aprovecharse de las propias fuentes vegetales, es importante su consumo inmediato (por ejemplo jugo de zanahorias, damascos, al natural) o consumirlas en ensaladas crudas (sin vapor). Dada la dificultad que tiene mucha gente en poder consumir el beta-caroteno de estas fuentes sin recurrir a su resguardo en heladera o cocción, se han desarrollado comprimidos (suplementos) que cubren las necesidades diarias, conservando la estabilidad del producto aún siendo guardado durante semanas o meses.

En determinadas patologías oncológicas (especialmente el cáncer de pulmón en pacientes fumadores), se pudo determinar que el consumo de beta-caroteno SINTÉTICO incrementa el riesgo y la evolución de dicha enfermedad. Sin embargo, no existen estudios que investiguen si el efecto adverso del beta caroteno sintético en los fumadores se produce también con los suplementos de beta caroteno natural. Mientras no se disponga de más información, los fumadores deben evitar el uso de cualquier suplemento de beta-caroteno.

EFECTOS ADVERSOS – TOXICIDAD
A diferencia de la vitamina A, el beta-caroteno es un producto mucho más seguro, incluso administrado durante períodos largos de toma. Cuando la ingesta supera las 100.000 U.I (60 mg diarios) puede generar en la piel una tonalidad amarillo-anaranjada indicativa de exceso de dosis, siendo reversible a los pocos días de suspender su suministro.

Durante toma prolongada puede existir un agotamiento de la vitamina E en el organismo, por lo que se requerirá en dichas circunstancias, suplementar con dicha vitamina durante el lapso de tiempo en que se consume el beta-caroteno.

INTERACCIONES MEDICAMENTOSAS
El beta-caroteno es un producto que prácticamente no participa ni modifica la farmacocinética de otros productos que se consuman simultáneamente. Por el contrario, existe una serie se drogas que disminuyen la actividad de esta vitamina, debiéndose consumir mayor cantidad a fin de evitar carencias. Estas drogas que disminuyen el accionar del beta-caroteno son:

Cisplatino (droga oncológica) – Colchicina (antigotoso) – Ciclofosfamida (droga oncológica) – Docetaxel (droga oncológica) -  5-Fluoracilo (droga oncológica) -  Lansoprazol (antiulceroso gástrico) -  Metotrexate (inmunosupresor y droga oncológica) -  Metiltestosterona (anabólico, energizante sexual) – aceite mineral -  Neomicina (antibiótico) – Orlistat (adelgazante) – Paclitaxel (droga oncológica) -  Quimioterapia -  Quinidina (antiarrítmico) - Separadores de Ácidos Biliares. 

PALABRAS FINALES
En síntesis, el beta-caroteno debido a su poder antioxidante, es un excelente auxiliar para prevenir problemas relacionados con el envejecimiento cutáneo, mejorando a su vez la visión nocturna (mediante su trasformación en vitamina A), las barreras mucosas en tubo digestivo y de las vías respiratorias. Permite disminuir la siempre peligrosa exposición solar, a efectos de obtener bronceados uniformes en piel. Por último, no sufre el problema de acumularse en el organismo como sucede con la vitamina A.

Referencia: Beta-caroteno. Wikipedia: la enciclopedia virtual de Internet. 02/03/10

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