Y tu... ¿De que te ríes?

¿Has pensado en cuántas veces al día te ríes? No hablo de sonrisas ni de risas falsas, sino de auténticas tentaciones, de esas que no te dejan respirar. De hecho ¿llegas a recordar cuál fue la última vez en la que eso te ocurrió? Lamentablemente muchas veces olvidamos lo bonito que es reír, y sustituimos las risas por gestos parcos de preocupación y seriedad.
La risoterapia es una técnica de salud alternativa que corre por el camino opuesto. Ya la conocemos bastante bien por sus grandísimos beneficios para la salud mental y la calidad de vida, y en el día de hoy apuntamos a conocer su historia.
La risa es la reacción biológica de los humanos a momentos o situaciones de humor.
Una expresión externa de diversión. La risa se puede clasificar en función de duración y de su tono, la risita nerviosa, caquino, risotada, cascabeleo, risa malvada, hipido.
La sonrisa se considera como una forma suave y silenciosa de risa algunos estudios demuestran que la risa varía en función del género:
Las mujeres tienden a reírse de una forma más cantarina, mientras que los hombres tienden a reírse bufando.
Los bebes empiezan a reírse hacia los cuatro meses de edad. El filósofo John Morreall sostiene que el origen biológico de la risa humana puede ser una expresión compartida de alivio tras pasar el peligro. La laxitud que sentimos tras reírnos puede ayudar a inhibir la respuesta agresiva, convirtiendo la risa en un signo de conducta que indica la confianza en los colegas.
Recientes investigaciones en orangutanes sugieren que los mismos son capaces de reírse con lo cual la risa seria origen evolutivo y genético.
La historia de la risoterapia
Antes que nada vale hacer una aclaración: no es correcto calificar la risoterapia como una terapia alternativa propiamente dicha, sino que más bien es una técnica de medicina alternativa, pues no tiene la capacidad de sanar por sí misma.
La risoterapia lleva mucho tiempo entre nosotros, más de lo que crees. Desde hace miles de año varias civilizaciones han destacado la importancia de reír para la buena salud, y las recomendaciones de reír para sentirse bien jamás han dejado de existir; por el contrario, se han acrecentado con el tiempo. Citemos algunos ejemplos de ello:
- El budismo Zen recomienda la risa como una práctica de meditación
- La India todavía conserva templos sagrados donde se ríe de forma colectiva
- El taoísmo enseña que una sonrisa asegura la salud y la felicidad
- En antropología se registran varias tribus en las que los chamanes ofician también de suerte de payasos para curar a los guerreros y personas enfermas.
Estos casos concretos sirven para acentuar el arraigo de la risoterapia en las diferentes culturas a lo largo del planeta. De hecho, todas ellas están formadas por seres humanos y la risa es un bien natural de todos y, en definitiva, ¿a quién no le gusta reír?
Occidente y la risoterapia
Más allá del resto de las culturas, incluso en la civilización Occidental, tan cuadrada y reacia a aceptar innovaciones que la trasciendan, la risoterapia tiene varios centenares de años instalada.
Por ejemplo, si viajamos a la Edad Media los bufones alegraban las comidas de los comensales con alegría y felicidad. Más allá de las costumbres, médicos como Robert Burton (1577-1640) o Richard Mulcaster (1530-1611) recomendaban la risa como método terapéutico, y filósofos como Immanuel Kant (1724-1804) declaraban que la risa era un fenómeno psicosomático.
Más recientemente la ciencia ha apostado por la risoterapia como un método de salud alternativa, y el gran erudito Sigmund Freud la recomendaba para liberar energía negativa.
Sin embargo, acompañada de la oleada de filosofía New Age y de varias corrientes contemporáneas, la risoterapia se instaló definitivamente entre nosotros como una estrategia para mejorar la salud.
A partir de la década de 1970 esta técnica se comenzó a utilizar en hospitales norteamericanos para mejorar la salud, y estudiar la conexión de la risa con la buena salud. Desde allí esta técnica se instaló definitivamente entre nosotros, e infinidad de centros de salud alternativa la recomiendan como técnica saludable.
Sabemos que la risoterapia se practica en varios contextos. Por ejemplo, son cada vez más las empresas que optan por realizar sesiones de risoterapia entre sus empleados para mejorar el clima laboral, y además el yoga la ha integrado para trabajar juntas. Es más, está científicamente comprobado que reír quince minutos diarios o al menos tres veces por la semana mejora la circulación, reduce el estrés y previene enfermedades cardiovasculares.