Propiedades del aceite y el agua de coco

La diabetes es cosa seria, y por ello debemos estar al tanto de todas las novedades relativas a la prevención de esta enfermedad, que actualmente se encuentra en una preocupante fase de expansión. En lo que refiere a la alimentación sana, existen varios puntos a tener en cuenta para prevenir la diabetes, y recientemente investigadores australianos han llegado a una interesante conclusión...
Científicos del Instituto Garvan para la Investigación Médica en Sídney, han llegado a la conclusión de que el aceite de coco consumido de forma diaria puede ayudarte a eliminar la grasa y a prevenir la diabetes tipo 2.
Nigel Turner y Jiming Ye, investigadores de dicha institución, trabajaron en laboratorio con ratones, a quienes se los alimentó con una dieta a base de aceite de coco. Esta bebida es rica en ácidos grasos, los cuales pueden ayudar a nuestro organismo a perder peso más fácilmente.
Los resultados del estudio se publican en la revista Diabetes, y ellos indican que consumiendo aceite de coco con frecuencia podemos controlar mejor nuestro peso y prevenir la obesidad. Como consecuencia podemos también prevenir la diabetes, pues este aceite también mejora la respuesta de nuestro organismo a la insulina.
El dato es muy importante, pues te asegura que consumiendo aceite de coco puedes mantenerte en línea y prevenir la diabetes, cosa no menor considerando que esta enfermedad es mejor tenerla lo más lejos posible.
Así como el aceite de coco puede mejorar significativamente la calidad de un buen masaje capilar, también sirve muchísimo para tratar enfermedades complejas. Si bien es un aceite que aún se está estudiando porque no se saben concretamente cuáles de sus compuestos son los que resultan tan beneficiosos para nuestro organismo, lo cierto es que es un aceite de esos que sirven para todo.
La neumonía, una enfermedad particularmente peligrosa en niños, encuentra una interesante solución natural en el aceite de coco, un elemento que con dosis adecuadas es capaz de hacerlas desaparecer en bebés, según ha demostrado una reciente investigación realizada por la Universidad de Nueva York y otras instituciones.
Lo que hicieron los científicos ha sido aplicar aceite de coco a cuarenta niños de entre tres y cinco meses que padecían neumonía. Todos los niños habían adquirido la infección fuera del hospital, y habían sido tratados con ampicilina para curarla. Sin embargo, la aplicación de este aceite resultó ser el toque final para que desapareciera la enfermedad.
Basados en el peso de cada bebé, los investigadores le administraron a cada uno de ellos dosis de aceite de coco durante tres días consecutivos. Tras haber culminado el período los resultados fueron más que positivos, diagnosticándose recuperaciones en menos de 33 horas.
Aparentemente el secreto del aceite de coco está en uno de sus ácidos, una sustancia antimicrobiótica que puede acelerar la actividad del sistema inmune a tal punto de hacerlo más efectivo que los medicamentos que se utilizan hoy para combatir determinadas enfermedades, y si tenemos en cuenta que es una solución sin efectos secundarios esto puede ser muy provechoso, más siendo aplicado en niños.
El coco es un fruto de un sabor muy agradable. Si abrimos un coco encontramos la parte interna de la cáscara cubierta con pulpa y en su interior agua de coco, también llamada leche de coco.
El coco es un alimento muy nutritivo, aporta una gran cantidad de sales minerales, fibra y es la fruta con mayor valor calórico que existe. Las propiedades del agua de coco son altamente beneficiosas para la salud y son disfrutadas masivamente alrededor de todo el mundo.
Gracias a su alto contenido de sales minerales es bueno para los huesos, uñas y dientes actuando como remineralizante, principalmente de los huesos.
Uno de los minerales que aporta es el magnesio, que se relaciona con el funcionamiento del intestino, nervios, músculos y mejora el sistema inmune.
La fibra ayuda al tránsito intestinal, produce un efecto laxante suave y reduce el riesgo de sufrir algunos trastornos y enfermedades.
El agua de coco es dulce debido a su contenido de azúcares naturales que promueven la producción de semen, mejora la digestión, limpia los tractos urinarios y actúa como lubricante de todos los sistemas corporales.
Es muy bueno para regular los niveles de los fluidos corporales, ayudando así a mantener la presión sanguínea, la circulación, las funciones renales y hepáticas.
Aplicando directamente sobre la piel ayuda a eliminar eczemas, a prevenir la caspa, las arrugas, piel seca, ayuda a mantener la piel suave y lisa, para el cáncer de piel y manchas en la piel.
El potasio es uno de los tantos minerales que aporta, esto es muy bueno para nuestro cuerpo ya que el potasio es el mejor regulador electrolítico para nuestro cuerpo, provocando una mejor eliminación de toxinas por vías naturales.
Por su poder mineralizante es la bebida ideal para tomar antes, durante o después de hacer deportes o cualquier actividad física, además de ser muy refrescante y sabrosa.
El aceite de coco es uno de los productos que en términos de medicina alternativa está más de moda. Las propiedades del aceite de coco son bien conocidas debido a la alta popularidad de este aceite vegetal, y se recomienda su uso para una gran cantidad de situaciones.
Esta sustancia grasa se obtiene a partir del prensado de la pulpa del coco, y es utilizado frecuentemente en la industria cosmética. Cremas, jabones y champús son elaborados a base de este aceite vegetal, y hoy te explicamos por qué, haciendo un breve listado de sus principales beneficios.
El más conocido de ellos sea probablemente el asociado al cuidado del cabello. El aceite de coco es uno de los agentes más nutritivos para el cabello, y masajear el cuero cabelludo con él aporta numerosos beneficios. Así te asegurarás de que no tendrás caspa y recuperarás el brillo del cabello.
También funciona para el cuidado de la piel, y por eso se elaboran numerosos productos a base de aceite de coco asociados a la cosmética. Es un poderoso hidratante, y tiene numerosas propiedades antibacteriales. También ayuda a tratar problemas de la piel tales como la dermatitis, psoriasis y eczema.
El aceite de coco es capaz de asegurarte una buena digestión, y su consumo por vía oral previene numerosos problemas digestivos del estómago e intestinos, como por ejemplo el síndrome de intestino irritable. Sus propiedades antibacteriales aseguran la eliminación de bacterias y hongos presentes en el tracto digestivo.
Finalmente, esto último está asociado con las propiedades del aceite de coco en relación con infecciones. Trata todo tipo de bacterias y virus, y puede así prevenir la influenza, herpes, hepatitis, etc.