Propiedades del Diente de León (Taraxacum officinale)


También llamada Amargón, esta hierba posee vitaminas A, B, C, además de ácido fólico, calcio, hierro, manganeso, potasio, sílice y bioflavonoides. Se le considera un poderoso limpiador y desintoxicante del hígado.
Es un gran purificador de la sangre; anti anémico de primer orden; elimina los cálculos de vesícula y riñones; limpia y protege la piel; da cuerpo y vida al cabello; fortalece las uñas; cura las eccemas; desaparece las verrugas.
Las raíces del diente de león son tostadas para utilizarlas como sustituto del café. También según un uso tradicional se mezcla con el café para tratar las afecciones de hígado y riñón.
Su propiedad diurética ha hecho que en la región de Cataluña en España se le llame “Pixallits” que significa “meacamas”. Para erradicar la acidez de estómago se acostumbra una infusión después de las comidas. Las hojas y la raíz son utilizadas como tintura para tratar la psoriasis, el eccema y el acné.


Las hojas y raíces de esta planta poseen varias propiedades que la convierten en una de gran utilidad terapéutica.  Las hojas actúan como un diurético aumentando el flujo de orina.  Muchos diuréticos tienen la desventaja de que hacen disminuir los niveles de potasio en la sangre.  Sin embargo, el diente de león contiene altos niveles de potasio por lo que no tiene este efecto.
Las raíces contienen dos sustancias llamadas inulina y levulina que ayudan a balancear el nivel de azúcar en la sangre.  También contienen otras sustancias que estimulan la digestión, el flujo de bilis del hígado y la vesícula biliar y la producción de ácido hidroclórico en el estómago.  Todo esto convierte al diente de león en una gran ayuda para los procesos digestivos y para desintoxicar el colon y el hígado.
Otro uso del diente de león es en la remoción de verrugas.  Las raíces, el tallo y las hojas secretan una sustancia blancuzca que lentamente va disolviendo las verrugas al ser aplicada una o varias veces al día sobre estas.
Las hojas de diente de león son ricas en vitamina A, C, K, B2 (riboflavina) y calcio.
El diente de León puede ingerirse directamente o prepararse en forma de té.  Él te puede prepararse tanto de las hojas como de las raíces.  Sin embargo para propósitos diuréticos son preferibles las hojas.
También se consiguen extractos de diente de león en forma de cápsulas y líquido.
Precauciones
Las personas que padecen de las siguientes condiciones deben usar diente de león sólo en pequeñas cantidades: diarrea, úlceras estomacales, hiperacidez estomacal, colitis ulcerativa, colon irritable.  Las personas que padecen de piedras en la vesícula biliar deben abstenerse de ingerirla ya que al promover el flujo de bilis el diente de león pude agravar la condición. Igualmente las personas que padecen de psoriasis no deben usar esta planta ya que la inulina presente principalmente en la raíz puede afectar negativamente.