¿Qué es...?: La malaria (+ VideoClip)


El 25 de abril, fue el Día Mundial contra la Malaria, así que como todavía no he hablado sobre esta enfermedad, aprovecho la ocasión para recordarla aunque nunca deberíamos olvidarla: al fin y al cabo, cada año, mata a 2,7 millones de personas (y de ellas, el 75% son niños). (by Anna Pardo)
La malaria, paludismo, fiebre cuartana o fiebre de los pantanos, es una enfermedad infecciosa causada por protozoos del género Plasmodium, transmitidos al hombre por las hembras del mosquito Anopheles.
Etiopatogenia: Para todos los que alguna vez hemos estudiado esta enfermedad, lo verdaderamente “coñazo” es llegar a entender el ciclo biológico del parásito pero, ¡lo siento chicos!, toca hablar de él para que lo entendáis (aun así, podéis saltaros este apartado si queréis).
Aunque hay más de 100 especies de Plasmodium, sólo 4 afectan al hombre: P.vivax, P.malariae, P.ovale y P.falciparum (la más frecuente, más mortal y más resistente al tratamiento habitual). Si bien los ciclos biológicos son complejos y diferentes para cada especie, voy a limitarme a hablaros de P.falciparum, partiendo de la base de que, como todas las demás, diferencian dos momentos evolutivos diferenciados:
- la fase asexuada o de esquizoogonia, que se desarrolla en el hombre (a la vez, se divide en extra e intraeritrocitaria)
- la fase sexuada o esporogonia, que se desarrolla en el mosquito.
Los parásitos se introducen en el hombre a través de la picadura del mosquito, pasando a la sangre en forma de esporozoítos hasta alcanzar el hígado y penetrar en las células hepáticas (esta es la fase extraeritrocitaria). Transcurridos unos 8 días, la forma intermedia llamado merozoíto destruye la célula hepática y se libera de nuevo a la sangre, penetrando esta vez en los hematíes e iniciando clínicamente la enfermedad (fase intraeritrocitaria). Es en los hematíes donde se transformará primero en trofozoíto, madurará, se dividirá y destruirá el glóbulo rojo de modo que las formas jóvenes quedarán libres y penetrarán en nuevos hematíes, formando los esquizontes y repitiendo la fase intraeritrocitaria. Como dato a destacar de P.falciparum, añadir que coloniza a todos los hematíes (no importa su edad), cosa que explica su mayor virulencia.
Cuando la enfermedad se prolonga, es habitual encontrar en sangre alguna forma sexuada, que será sorbida por el mosquito tras una nueva picadura y así adquirirá éste el protozoo; en él, se producirá la maduración sexual formando la esporogonia que, una vez fecundada, pasará a las glándulas salivales y será inoculada de nuevo con otra picadura. Con esta generación alternante, asexuada en el hombre y sexuada en el mosquito, se cierra el ciclo evolutivo del parásito.
A nivel fisiológico de la enfermedad, hay que remarcar que los hematíes paralizados son más frágiles, transportan menor cantidad de oxígeno y cambian su estructura espacial, factores que determinarán la clínica. Los órganos más afectados serán el sistema nervioso central (SNC), el bazo, el hígado, el riñón y, en caso de embarazo, la placenta.

Clínica:
La incubación de la enfermedad es de 8-30 días, según la especie (tiempo que transcurre hasta la lisis de los primeros hematíes).
El cuadro está siempre dominado por la fiebre, de características específicas, aunque podemos diferenciar:
a) Período prodrómico: fiebre, malestar general, cefalea, mialgia
b) Período frío: fiebre, escalofríos intensos y sensación de frío extremo. Este período se repite en forma de crisis de 15-60 minutos.
c) Período caliente o febril: fiebre de hasta 41ºC, rubefacción, piel seca, sed… Esta fase dura unas 2-6h.
d) Período de lisis: gran sudoración, fiebre (aunque de menor intensidad), fatiga extrema, somnolencia. Dura unas 2-4h y vuelve a repetirse el proceso desde el período frío.
A todo esto, se le deben añadir complicaciones como hepatoesplenomegalia (agrandamiento del hígado y el bazo), confusión, disminución de consciencia, fiebre hemoglobinúrica por lisis masiva, insuficiencia renal, infartos en diferentes territorios, hemorragia masiva, meningitis, convulsiones, etc.
En nuestro medio, lo más habitual es que se presente como fiebre sin foco aparente, tras un viaje a una zona de riesgo.
P.falciparum, sin tratamiento, produce la muerte en unos 15 días.
Diagnóstico:
Tratamiento y prevención:
Aunque no siempre hace falta, en infecciones por P.falciparum se recomienda siempre la hospitalización. Una vez allí, trataremos la infección con antipalúdicos, aunque dependerá mucho de la resistencia del protozoo (y eso, en un primer momento, sólo lo podremos deducir según la zona en qué estemos o de dónde provenga el viajero). Aun así, en general, seguimos utilizando la cloroquina y/o la quinina.
En el caso de que vayamos a viajar a una zona de riesgo, debemos dirigirnos a nuestro médico para que nos administre una quimioprofilaxis (prevención en forma de medicamento).
Aun así, la mejor forma de prevención es, obviamente, evitar las picadas de los mosquitos, ya sea con repelentes o con algo tan sencillo como mosquiteras (y, idealmente, impregnadas de antipalúdico). Algo tan sencillo como esto, y a lo que millones de personas no tienen acceso.