La farmacéutica Lilly ha ocultado graves daños de su fármaco antidepresivo Cymbalta

El medicamento Cymbalta (duloxetina), un antidepresivo aprobado para su comercialización en agosto de 2004 y fabricado por Lilly, es más dañino de lo que la compañía ha hecho creer. La farmacéutica encontró, gracias a los ensayos clínicos que hizo, graves reacciones adversas incluidas muertes pero esos datos no trascendieron.

Un trabajo de varios investigadores ha analizado los datos sobre su seguridad que Lilly obtuvo mediante ensayos clínicos y he encontrado que gran cantidad de datos sobre daños no aparecieron en los artículos publicados en revistas médicas sobre el fármaco.

Tampoco están en los informes entregados por la empresa a las agencias reguladoras de medicamentos para su registro legal y aprobación de su venta.

Entre los daños más graves hay muertes, en concreto cinco, tres de ellas por suicidio e intentos de suicidio, cuatro.

Algo, por desgracia, común a otros medicamentos antidepresivos, como contamos en el post ¿Es cierto que hay medicamentos que pueden incitar al suicidio?

Actualmente, este medicamento se comercializa en España con el nombre de Xeristar por laboratorios Esteve.

Llueve sobre mojado. Cada vez hay más demandas millonarias contra los laboratorios por ocultar información sobre posibles efectos secundarios de un medicamento.

Hace poco un juez de Louisiana (Estados Unidos) ordenó al laboratorio Takeda de Japón y a Eli Lilly de EE.UU. el pago de daños y perjuicios por la suma récord de 9.000 millones de dólares o 6.550 millones de euros por ocultar una posible relación entre su medicamento Actos y el cáncer a la vejiga.

En ocasiones, para la depresión resistente a los fármacos antidepresivos los médicos recetan un medicamento neuroléptico de Lilly también, Zyprexa. Pero es la misma historia: dudosa eficacia, muchos daños y demandas en los tribunales de Justicia.