Ensalada verde con remolacha y gorgonzola

La remolacha no se suele poner demasiado en ensaladas de hojas verdes, supongo que porque mancha más que la amistad de ciertos políticos. Todo lo que toca, lo tiñe de granate. Pero teniendo un poco de cuidado y colocándola al final, consigues que el resto de ingredientes conserven su color sin que el plato se te convierta en la fiesta del fucsia. (Botellita para aliñar en el último momento.)

El caso es que su sabor pega muy bien con el de la lechuga, la escarola o los brotes tiernos. Y también con la zanahoria. Pero como es bastante dulzona, a mí me gusta ponerle siempre enfrente un elemento salado potente, y a poder ser cremoso, como el queso gorgonzola. Si no lo encontráis u os apetece algo de otras regiones, funciona bien cualquier queso de tipo azul como el roquefort, el cabrales, el stilton o el valdeón. Para el aliño he usado alcaravea, una especia ligeramente anisada que en realidad es pariente lejana de la zanahoria, por lo que se lleva muy bien con lo que crece bajo la tierra. Si no la encontráis en algún herbolario, no pasa nada: es un detalle que se puede obviar.

Para que la ensalada quede bien, es fundamental no recocer la remolacha ni la zanahoria, que deben estar al dente. Si las haces al vapor, además conservarás mejor su sabor original y sus propiedades.

Dificultad
Si hay manitas, hay ensaladita.

Ingredientes para 4 personas:
  • Unos 300 gr de hojas verdes variadas como el lollo (lechuga rizada, de color rojizo), hoja de roble, escarola o cualquier otra.
  • 2 remolachas medianas
  • 4 zanahorias de manojo
  • 120 gramos de queso gorgonzola
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Vinagre de Jerez
  • Sal y pimienta negra
  • Unos granos de alcaravea (opcional)
Preparación
  1. Cocer las remolachas (enteras y sin pelar) al vapor durante unos 40 minutos –dependiendo del tamaño–, hasta que estén hechas pero al dente, no blandurrias. Dejar enfriar, pelar y cortar en dados medianos. Reservar.
  2. Cortar las zanahorias en mitades o cuartos a lo largo (si son tiernas no hace falta pelarlas) y hacerlas al vapor unos 3 minutos. No tiene que quedar cocida, solo un poco menos crujiente que cuando está cruda. Enfriar y reservar.
  3. Disponer las hojas verdes en forma de lecho en un plato o bol.
  4. Repartir encima la zanahoria, la remolacha y el gorgonzola.
  5. Aliñar con una vinagreta hecha con ¾ partes de aceite de oliva virgen extra, ¼ parte de vinagre de Jerez, sal, pimienta y, si se quiere, unos granos de alcaravea previamente majados en el mortero.