Los niños y su relación con las Verduras

Ser padre es una tarea maravillosa, pero igual de extenuante cuando se trata de comer y nuestros hijos se resisten a probar las verduras y vegetales,  por más malabares que hagamos. Te has preguntado ¿por qué no quieren comer lo que les preparas?, ¿son tus comidas atractivas a los ojos de tu hijo?

Muchas veces hacer entender el valor de los alimentos a nuestros hijos no tiene nada que ver con las palabras o el razonamiento, a una corta edad lo que más llama su atención, son los colores, las formas y las combinaciones que hagamos.

Originalidad

Cuando un niño se enterca, no ganamos nada si entramos a una lucha frontal con ellos o castigándolos por no comer, ganemos su atención con un poco de originalidad y creatividad para preparar sus platillos. Que el plato de comida no sea un típico plato de verduras cocidas.

Qué tal si pruebas haciendo figuras, innovando y mezclando verduras con frutas, puedes juntar vainitas salteadas con soja, dibujando tal vez un rostro o una sonrisa, además de darle otro toque estético, presentas otra opción de sabor y aroma, que simplemente poner espinacas hervidas en su plato.

Es importante también que no repitas lo mismo en la semana; puedes cocinar unas brochetas con verduras a la plancha o a la parrilla, otro día ensalada de verduras con algún tipo de aliño saludable, acompañarlos de palta o aguacate, pepinillos y tomate también son una alternativa válida. Hay miles de formas de prepararlas, añadiendo pasta, pimientos, zanahorias, entre otros.

Imitación

Recuerda además, que los niños aprenden imitando. Es preferible que la hora de comer sea un encuentro familiar, donde todos se sienten alrededor de una mesa y se cree un ambiente animado y de mucha conexión. Si el niño come verduras, todos los demás miembros de la familia, lo deben hacer también. No es posible que se le quiera inculcar esto al niño, si no se predica con el ejemplo.

Muchas veces los adultos nos quejamos de que nuestros niños no comen saludable y prefieren los fritos u otros productos del rubro “chatarra” cuando nosotros somos los responsables de ello, pues nunca los educamos en el buen comer. Es de pequeños cuando ellos aprenden a incluir en su dieta diaria, las frutas, vegetales, hortalizas, legumbres y verduras.

Vitaminas

No debemos olvidar que estos alimentos son fundamentales para el crecimiento y desarrollo de nuestros hijos. Les aportan una gran cantidad de vitaminas, entre ellas: vitamina A, B y C. Estas vitaminas ayudan a prevenir enfermedades como la hipertensión por sus aportes de potasio y magnesio, el estreñimiento, por la fibra,  y algunos tipos de cáncer, gracias al efecto antioxidante de las vitaminas.

Asimismo son especialmente ricos en agua e hidratos de carbono. Tienen poca grasa, excepto los aceites, también carecen del colesterol LDL y nos aportan prácticamente todos los minerales.

Cocción

Para conservar mejor todas sus propiedades, las verduras no deben ser expuestas mucho tiempo en calor, si se van a comer cocidas, no es bueno re cocinarlas, un hervor de pocos minutos y listo. Cuando pierden su color, es síntoma de que carecen ya de sus vitaminas.