Cinco mensajes codificados médicamente, que la población debería conocer.

Como ya comentamos en la Guía Básica Español-Médico, Médico-Español, el idioma médico es confuso, difícil y enrevesado. O explicas a tu paciente lo que tiene y cómo se le va a tratar con el idioma de la calle, o va a salir de la consulta peor que cuando ha entrado, informativamente hablando. Y eso, no sólo afecta negativamente en la percepción del paciente sobre su enfermedad, sino que se involucra menos y el cumplimiento terapéutico es menor.

A veces, esto ocurre por prisas del médico, que no tiene tiempo para explicar con tranquilidad al paciente los detalles de su padecimiento y de adaptarlo lingüísticamente (¡Rápido! ¡Que se me gastan mis cinco minutos por paciente!). Otras tantas, ocurre por verdadera dejadez del galeno, que no le da la puñetera gana de expresarse bien para que lo comprendan.