ENVENENAMIENTO POR FLÚOR

CÓMO EVITAR EL ENVENENAMIENTO POR FLÚOR

El flúor es un químico venenoso, persistente y no degradable en el medio ambiente que se acumula en el suelo, las plantas, la vida silvestre y en el cuerpo humano. El fluoruro es más tóxico que el plomo, pero no tan tóxico como el arsénico.

 
 
El fluoruro se ha añadido al agua potable pública durante décadas, y la odontología moderna ha promovido el uso del fluoruro como beneficioso. Además, se utiliza para fumigar los lugares donde se almacenan alimentos (granos, frutas secas, granos de café, cacao y nueces), pues fue aprobado como un insecticida para eliminar las termitas. De acuerdo con la Agencia para sustancias tóxicas y registro de enfermedades (ATSDR – Estados Unidos), "cocinar los alimentos con agua fluorada aumentada los niveles de flúor en los alimentos". En otras palabras, cuando se cocina con agua fluorada aumenta su concentración.


La mayoría de las personas han acumulado flúor en el organismo humano causando problemas de salud graves, como daños en el ADN, cáncer, disfunción de la tiroides, desequilibrio hormonal, depresión, bajo IQ en niños en fase de desarrollo, tumores cerebrales, demencia, envejecimiento prematuro, enfermedades cardíacas, hipertensión arterial, accidente cardio y cerebrovascular (CVA), dislipidemia, hiperlipidemia, resistencia a la insulina, hyperlipoproteinaemia, enfermedad de Alzheimer y el Parkinson, etc.

"Es un hecho que el flúor causa más muertes por cáncer en humanos, que cualquier otro químico."
· Dr. Dean Burk
34 años en el Instituto Nacional de Cáncer, EEUU

Cómo evitar la intoxicación por flúor: 

El primer paso es consumir agua de calidad, tanto para beber, como para cocinar. Agua pura es aquella que no está contaminada con compuestos orgánicos de cloro, flúor, metales pesados y tóxicos y xenoestrogênicos, es incolora, transparente e inodora. Además, debe tener otras propiedades como una alcalinidad pH mayor de 7.5, ORP negativo, alta conductividad eléctrica, baja tensión superficial, e ionizado en forma hexagonal con ángulo de 104,5 °. No tomes agua en recipientes de plástico debido a la dioxina, el Bisphenol-A y otros Bisphenois. Filtrar o destilar el agua no elimina el cloro o el flúor del agua, y el uso de ósmosis inversa no garantiza la calidad del agua conforme a los beneficios mencionados anteriormente. Un buen filtro es el de Nikken.

Utiliza enjuague bucal herbario. No sólo es más eficaz, sino que fortalece al organismo sin contaminarlo. Una opción o complemento en tu higiene bucal: bicarbonato de sodio.

Comprar alimentos orgánicos y localmente cultivados, de los que conoces su origen. Los alimentos procesados con leche de soya (soja), jugo de uva y té instantáneo contienen altas concentraciones de fluoruro de sodio, así como muchos fármacos.

Las mejores maneras de desintoxicarse: 

El magnesio inhibe la absorción de flúor por las células y el calcio elimina a los fluoruros de calcio de los tejidos. Comer alimentos ricos en ambos (como el piñón, melón, avena, aguacate (palta), plátano (banana), mandarina) es una solución para iniciar el proceso de desintoxicación.

Se ha demostrado que el yodo aumenta la excreción urinaria de fluoruro de sodio del cuerpo, cambiando la forma de fluoruro de calcio. En este proceso, el calcio se pierde, así que es necesario complementar comiendo alimentos ricos en calcio. Verduras de hoja verde y algas orgánicas y de alta calidad (oscuras) son muy recomendables para este propósito.

El tamarindo se ha utilizado en la medicina ayurvédica: la pulpa de la fruta, la corteza y las hojas se convierten en infusiones y tinturas, con la capacidad de eliminar los fluoruros en la orina.

La dieta para desintoxicar el hígado puede ser muy eficaz para eliminar los fluoruros y otras toxinas.

El sauna ayuda a limpiar el tejido adiposo. Para acompletar el proceso, sequiere beber mucha agua libre de flúor para reponer el agua perdida por la sudoración.

La vitamina C en abundancia es útil en cualquier programa de desintoxicación. Las mejores fuentes dietéticas son las bayas, cítricos, espárragos, aguacates, melones, hortalizas, piña y verduras (como espinaca) y crucíferas  (como brócoli, col, col rizada).