Dolores Físicos Fantasmas


Más de una vez se escucha en la consulta que el paciente dice que ha recorrido decenas de médicos y después de cientos de exámenes y estudios llegan a la conclusión de que no tiene nada, que no hay signo que evidencie los síntomas, pero la persona no está mintiendo...siente el dolor...a eso le llamo "dolor físico fantasma", es como cuando amputan una pierna o brazo y la persona sigue sintiendo dolo en ese miembro...


Dolores Físicos Fantasmas


Los dolores físicos se pueden llevar de diferentes maneras. Una es atiborrándose de fármacos que alivien momentáneamente. Otra es la creencia que hay que aguantar porque es nuestra cruz (creencia impuesta casi siempre desde las religiones y seguidas fielmente por todo el clan familiar) También hay quien vive de médico en médico buscando a quien le encuentre las causas y le alivie los síntomas.

Y por qué crees que puse ese título al artículo? "Dolores Físicos Fantasmas" ya que por más análisis y estudios que hacen no encuentran el origen ni las causas, los médicos dicen: Usted no tiene nada, todo está bien.... Pero es el paciente quien sabe que hay algo que no está bien ya que los dolores persisten y hasta llegan a ser insoportables.


Los consultorios médicos permanecen atestados de personas que buscan alivio para esas dolencias y la mayoría de las veces solo encuentran una receta que enmascara los síntomas. El problema es que, cuando la causa de unos síntomas no es evidente y estos en principio no son preocupantes, no se suelen destinar demasiados recursos a encontrar su origen.

Todo aquello que está en la mente, repercute en el cuerpo. La razón es muy sencilla: prácticamente todo nuestro organismo está asociado con el sistema nervioso. Este, a su vez, es el encargado de percibir y procesar las emociones. Así, cuando las emociones y/o los pensamientos están alterados y no son procesados, se manifiestan de igual forma.

Muchas veces lo hacen en forma de molestias o de dolor físico en alguna parte del cuerpo. Un dolor para el que no se identifica ninguna causa visible en ningún tipo de prueba que busque una alteración fisiológica. Algo que puede desesperar al paciente, pero también puede hacerlo con el médico si este no está familiarizado con las enfermedades funcionales.

Hay una clara relación entre el dolor físico y procesos emocionales tales como la ira, el enojo, el perdón, la frustración, los celos, envidias y los miedos, entre otros.

Es bueno que estés atento a esos dolores físicos que aparecen y desaparecen reiteradamente, sin que haya una razón específica para que así sea. Lo más probable es que se trate de emociones no resueltas, en particular, de un perdón que no se ha otorgado.

El cuerpo es como un mapa en el que se puede seguir la ruta de esas emociones que están contenidas, que no han sido expresadas. No somos solo un organismo, o solo una mente. Mente y cuerpo están unidos, se complementan, se influyen mutuamente. Por eso, cuando hay dolor físico, siempre se debe reflexionar sobre el componente emocional que puede estar asociado.

Por eso es que hay una frase que ahora se dice frecuentemente: El cuerpo grita lo que la boca calla. El perdón es un sentimiento que involucra procesos emocionales complejos. Está relacionado con la ira, la tristeza, la paranoia y el rencor. Por eso puede causar graves daños emocionales, pero también manifestarse como dolor físico.


Algunos ejemplos de las partes del cuerpo que sufren y sus causas emocionales:

•Dolor e irritación de la garganta. El dolor de garganta está relacionado con palabras que no se han dicho, o con una incapacidad para expresar el dolor que surgió después de sufrir una afrenta.
•La gripe frecuente. Habla de lágrimas que no han sido lloradas, seguramente por orgullo, o porque hay tanta ira que impide reconocer el daño que nos han causado.
•El dolor en el cuello. Esta zona del cuerpo refleja la flexibilidad o inflexibilidad de una persona. Si el rencor se ha instalado en la vida, probablemente la región del cuello se verá muy afectada. El rencor es una pasión que induce a una fuerte tensión que se debe sostener por mucho tiempo y por eso termina afectando la musculatura del cuello.
•Los tobillos. Cuando no quieres abrir el camino hacia un proceso de perdón, es muy probable que tus tobillos lo reflejen. Es una articulación en la que se proyecta la capacidad de avance en la vida. Cuando sufren dolor, casi siempre es porque te has estancado en un sentimiento negativo.
•El dolor de espalda. En este caso lo que ocurre es que la ausencia de perdón se experimenta como una carga que se rechaza inconscientemente. El rencor origina un peso emocional que se traduce en dolor de espalda, especialmente en la zona media. Si el rencor está relacionado con temas de dinero, es más frecuente que se proyecte en la zona baja.
•Molestias en las rodillas. Frecuentemente están asociadas con la resistencia a doblegarse. Es el orgullo el que está dominando los actos. Se cree, consciente o inconscientemente, que perdonar es un acto de sometimiento.
•Los dientes y las encías. Estas partes del cuerpo están estrechamente ligadas con todo tipo de sentimientos agresivos. Cuando hay dificultad para expresar el enojo, lo más probable es que los dientes se resquebrajen o las encías se inflamen. Si la ira es mayor, los dientes tienden a perder su posición.

La lista sería interminable, así que si padeces algún dolor te invito a que lo comentes y buscaremos la causa que lo origina desde el punto de vista de las emociones y sentimientos. (debajo del artículo está la opción para comentar y/o preguntar dudas o necesidades)

Ahora hay especialidades médicas para cada órgano y cada parte del cuerpo, de esta manera pierden la visión de que el humano es un TODO y que hay que analizar holísticamente para ver la causa del padecimiento.


El cuerpo es como un mapa en el que se puede seguir la ruta de esas emociones que están contenidas, que no han sido expresadas. No somos solo un organismo, o solo una mente. Mente y cuerpo están unidos, se complementan, se influyen mutuamente. Por eso, cuando hay dolor físico, siempre se debe reflexionar sobre el componente emocional que puede estar asociado.


Las Flores de Bach son una excelente Terapia en estos casos, siempre que sean las Esencias florales originales y formuladas por un Terapeuta Calificado y con experiencia, si no es así de poco y nada serán de utilidad. Cada persona es única y no se puede recetar o tratar a todos de igual manera. El tratamiento debe ser personalizado y exclusivo para cada paciente.


Una vez reconocidas y aceptadas las emociones 
comienza el Camino a la Curación.